Día 7 · La puerta entera

Tierra de nadie

La puerta es la zona más templada e inestable de la nevera: cada vez que abres, es lo primero que se calienta. Por eso aquí solo va lo que aguanta bien esos vaivenes de temperatura.

Un buen reparto de arriba a abajo: arriba la mantequilla y las mermeladas; en medio las salsas y los botes (kétchup, mostaza, aliños); abajo, lo más pesado, las aguas y bebidas en botella.

Y el recordatorio de siempre: los huevos y la leche, aunque quepan en la puerta, están mejor dentro, en una balda. La puerta es para lo resistente, no para lo delicado.

Art. VII

«en la puerta, lo templado y de aguante; salsas, mantequilla y el agua abundante.»